Qori significa oro en quechua. Es lo que los incas veían en el sol, y lo que tú verás cada amanecer de este viaje.
Doce días desde los balcones coloniales de Lima hasta el silencio del desierto de Paracas, cruzando el Valle Sagrado en tren panorámico y despertando frente a Machu Picchu antes de que lleguen los demás. Cada noche, un hotel de la colección Auren. Cada día, una escena que recordarás toda la vida.
Doce días. Los momentos que lo definen.
La ciudad de los reyes te abre las puertas.
Aterrizas y alguien espera tu nombre. Traslado privado a Miraflores, atardecer sobre el malecón y una primera cena que ya justifica el viaje: mesa reservada en uno de los 50 Best de Latinoamérica.
El valle donde el tiempo se mide en cosechas.
Mercado de Pisac sin prisas, almuerzo en una hacienda entre montañas y tarde con un maestro tejedor de Chinchero. Duermes en el valle, a 2.800 metros, para aclimatarte como los que saben.
Llegas antes que el sol. Y que todos los demás.
Primer tren panorámico del día y acceso en el primer turno: la ciudadela casi vacía, la niebla levantándose sobre el Huayna Picchu y tu guía contándote lo que las piedras no dicen. La foto es lo de menos.
La capital de un imperio no deja de serlo nunca.
Qorikancha — el templo del oro que da nombre a este viaje —, el barrio de San Blas con un historiador del arte y la noche cusqueña desde un balcón colonial. A 3.400 metros, hasta el aire sabe distinto.
Hay montañas que parecen inventadas. Esta lo parece más.
Salida antes del alba para llegar a la Montaña de Siete Colores cuando todavía es tuya. Desayuno caliente a 5.000 metros viendo cómo el sol enciende las franjas minerales, y de vuelta en Cusco para la siesta.
El desierto se acaba en el mar.
De los Andes al Pacífico. Sobrevuelo opcional de las líneas de Nazca por la mañana, islas Ballestas al atardecer y la última copa mirando cómo el desierto se funde con el océano. El cierre que pediste sin saberlo.
Día a día, sin sorpresas.
Día 01España — Lima
Vuelo directo, traslado privado a Miraflores y primera cena con el Pacífico de fondo. Alguien espera tu nombre en llegadas: desde aquí, todo está resuelto.
Día 02Lima
Mañana colonial (plaza de Armas, catacumbas, balcones) y tarde libre en Barranco. Lima es hoy la capital gastronómica del continente: la cena lo demuestra.
Si te apetece más
- Tour gastronómico por Barranco con chef local
- Clase de coctelería: el pisco sour perfecto
- Museo Larco al atardecer, con las salas para ti
Día 03Lima — Cusco — Valle Sagrado
Vuelo a Cusco y bajada directa al Valle Sagrado (600 metros menos: se duerme mejor). Tarde suave entre pueblos y andenes para aclimatar sin prisa.
Si te apetece más
- Parada en Awana Kancha: camélidos y telares andinos
- Ruinas de Pisac con tu guía, casi al cierre
Día 04Valle Sagrado
Mercado de Pisac sin autobuses, almuerzo de hacienda y tarde con un maestro tejedor de Chinchero. El día que todos recuerdan como el más inesperado.
Si te apetece más
- Salineras de Maras y terrazas de Moray
- Paseo a caballo entre maizales
- Picnic privado frente al nevado Chicón
Día 05Machu Picchu
Primer tren panorámico del día y entrada en el primer turno: la ciudadela casi vacía y la niebla levantándose. Noche en Aguas Calientes para repetir mañana si quieres.
Si te apetece más
- Subida al Huayna Picchu (cupo reservado con antelación)
- Té de la tarde en el jardín del santuario
Día 06Machu Picchu — Cusco
Segunda entrada opcional al amanecer para verla sin nadie, y tren de vuelta con la tarde libre en Cusco. La ciudad imperial empieza a las puertas del hotel.
Si te apetece más
- Segunda visita a la ciudadela al amanecer
- Museo de sitio y puente inca
Día 07Cusco
Cusco a fondo: Qorikancha (el templo del oro que da nombre a este viaje), San Blas con un historiador del arte y cena de degustación andina.
Si te apetece más
- Barrio de San Blas con historiador del arte
- Mercado de San Pedro a primera hora
- Cena degustación: cocina andina contemporánea
Día 08Cusco
Día libre… diseñado. Lo dejamos abierto a propósito: elige la aventura y la confirmamos la noche anterior.
Si te apetece más
- Montaña de Siete Colores en privado, saliendo antes que nadie
- Cocina de mercado con un chef cusqueño en su casa
- Spa andino: piedras calientes y coca a 3.400 metros
Día 09Cusco — Lima — Paracas
Vuelo de vuelta a la costa y carretera panamericana hacia el sur hasta la bahía de Paracas. De los Andes al desierto en una tarde.
Día 10Paracas
Islas Ballestas en lancha privada al amanecer y tarde de desierto. Si hay un día para el sobrevuelo de Nazca, es este.
Si te apetece más
- Sobrevuelo de las líneas de Nazca (60 min)
- Buggies y sandboard en el oasis de Huacachina
- Cata de piscos en una bodega centenaria de Ica
Día 11Paracas — Lima
Mañana lenta frente a la bahía — kayak, piscina o nada en absoluto — y regreso a Lima para la última cena del viaje.
Si te apetece más
- Kayak al amanecer en la bahía
- Última cena: chifa de autor en Miraflores
Día 12Vuelta a casa
Traslado al aeropuerto y vuelo de regreso. El concierge sigue contigo hasta que aterrizas en casa.
Lo que vas a contar toda la vida.
Machu Picchu sin nadie delante
Primer tren, primer turno, la ciudadela recién despierta. Verla así — con la niebla aún colgada del Huayna Picchu — es otra experiencia distinta a verla a las once de la mañana.
La montaña que no parece de este planeta
Vinicunca a 5.000 metros, en privado y antes que los autobuses: franjas minerales de siete colores y un desayuno caliente mirándolas. El madrugón que nadie lamenta.
Sobrevolar un enigma de 2.000 años
Las líneas de Nazca solo se entienden desde el aire: el colibrí, el mono, la araña. Sesenta minutos de avioneta que convierten el desierto en un museo.
Comer en la capital gastronómica de América
Del mercado de San Pedro a una mesa de los 50 Best de Lima: ceviche, pisco y cocina nikkei con historia detrás. Aquí se viene también a comer, y mucho.
Los hoteles no acompañan el viaje. Son parte de él.
Cada noche de Qori duerme en un hotel con nombre y apellido de la colección Auren Stays. Elige el nivel, toca cualquier hotel y míralo por dentro — sin salir de tu expedición.
↳ Toca un hotel para verlo por dentro. Todo queda dentro de tu expedición: nosotros reservamos cada noche de la ruta.
Todo esto ya está dentro.
— Vuelos
Internacionales e internos, en las mejores franjas. Sin madrugones absurdos.
— Traslados
Privados, puerta a puerta, con conductor que sabe tu nombre en cada ciudad.
— Hoteles Auren
Todas las noches, en el nivel que elijas, con desayuno y detalles de socio.
— Experiencias
Guía privado de habla hispana, entradas de primer turno y accesos especiales.
— Concierge 24/7
Un humano (con IA detrás) en WhatsApp durante todo el viaje. De verdad, 24/7.
— Seguro premium
Cobertura completa de viaje y cancelación. Viaja sin mirar atrás.
Esta es nuestra versión de Qori. Falta la tuya.
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